Medidas y cuitas de Trump

Por: Luis Anchondo. Corresponsal en El Paso, Texas.

La presión que el presidente Donald Trump sigue ejerciendo a los gobernadores de los distintos estados de los Estados Unidos para abolir las órdenes de confinamiento y reabrir parcialmente su economía está trayendo consecuencias desastrosas. Los estados que han vuelto parcialmente a la “normalidad” son en su mayoría estados rojos, color con que se designa en Estados Unidos a la extrema derecha, es decir, al partido republicano. 

Es verdad que los datos del desastre económico por el que está pasando Estados Unidos es alarmante y en efecto urge levantarnos de esta terrible crisis que tiene al 16% de los estadounidenses desempleados. En las últimas semanas han desaparecido 22 millones de empleos. Por ponerlo en perspectiva no se había registrado una taza de desempleo tan alta en este país desde la Gran Depresión de los años treinta donde el 25% de la población perdió su trabajo. Tampoco desde septiembre de 1945 donde se perdieron dos millones de empleos a fines de la Segunda Guerra Mundial.  

Sin embargo, la forma en la que el presidente Trump está tratando de sacar al país de esta terrible crisis es cuestionable. La pandemia se encuentra en una fase incontrolable y lo que es peor el mismo presidente lo acepta al declararse hace unos días un presidente de guerra que tiene que tomar decisiones a costa de la vida de millones de personas. “For life to resume for many, some may have to die” (“para que la vida vuelva a la normalidad, algunos tendrán que morir”) parece ser la nueva frase del presidente quien el pasado miércoles seis de mayo aceptó que el reabrir la economía traería más muertes, pero que era absolutamente necesario. 

En efecto, dieciocho de los estados que parcialmente reabrieron su economía han registrado un alza en los casos de muerte e infección. No es de extrañarse que quince de esos estados tengan gobernadores republicanos que siguen al pie de la letra las órdenes del presidente. Basta con ver las alarmantes cifras de Texas, Georgia y Ohio, estados con gobernadores y legislaturas controlados por el partido republicano.  

Nos encontramos ante un gran problema en Estados Unidos donde a diario se identifican 25,000 nuevos casos de Coronavirus. Cada día los casos se expanden entre un dos y cuatro por ciento lo que lo hace ser el país del mundo con más casos confirmados. Se espera que para principios de agosto el país cuente con 135,000 decesos debido al virus. Estas cifras hacen ver que el reabrir la economía como lo está haciendo el presidente es en estos momentos inconcebible, inhumano y estúpido ya que ni siquiera estamos cerca de alcanzar la fase dos que otros países han logrado debido a sus medidas preventivas. 

Pero, ¿por qué Estados Unidos ha fallado y sigue fallando en sus intentos por controlar el virus? Actualmente existen dos modelos efectivos que han aplicado los países alrededor del mundo para minimizar la pandemia. El primero de ellos el chino, confinamiento absoluto, una vez que los casos bajan volver a la normalidad con el uso mandatorio de mascarillas, practicando distancia social y un sistema efectivo para llevar a cabo pruebas, identificar portadores del virus y mantenerlos en cuarentena hasta que una vacuna pueda sanarlos. El segundo de ellos el sueco, confinamiento parcial protegiendo a los más vulnerables y permitiendo que los más saludables se infecten para luego recuperarse y gradualmente adquirir la inmunidad ante el virus. Ambos sistemas funcionan ya que la población de dichos países no está dividida y trabajan en equipo, algo imposible en Estados Unidos donde el pueblo está fragmentado entre un alto porcentaje de ciudadanos que siguen las recomendaciones del comisionado gubernamental de la salud Anthony Fauci y otro alto porcentaje que sigue a su rival, el presidente Donald Trump quien ha llegado al punto de incitar a los ciudadanos a rebelarse en contra de los gobernadores de los estados que se rehúsan a reabrir su economía. ¿Cómo puede controlar la pandemia un país en donde el presidente públicamente insulta y se burla de las recomendaciones del experto en salud e incita a la población a hacer todo lo contrario?   

Ante un país fuera de control no le queda al presidente más que aparentar que todo está bien cuando no lo está y aplicar medidas autoritarias dignas de un gobierno fascista. Entre estas medidas se encuentran el restringir que miembros de la Comisión de la Salud testifiquen ante el congreso sin previa autorización de Mark Meadows, actual Jefe de Gabinete de la Casa Blanca. No sólo se ha restringido la opinión de los expertos en salud, sino que el mismo presidente declaró que desaparecerá la Comisión de la Salud de la Casa Blanca cuyo líder es el epidemiólogo Anthony Fauci. Algo totalmente impensable en estos tiempos debido a que son estos comisionados los que realmente saben cómo controlar la pandemia, pero también los que dan a conocer los datos reales del desastre que está ocurriendo en este país en cuanto a muertes e infecciones, algo incómodo para el presidente a quien le urge reabrir la economía a costa de lo que sea. 

Es inconcebible también el modelo económico que los consejeros del presidente proyectaron la semana pasada en su cuenta de Twitter, especialmente Kevin Hassett, en la cual profetizan cero muertes para mediados de mayo. Esto para calmar a los inversionistas y al pueblo en general mostrando una realidad que está a años luz de lograrse. Lo peor de todo es que en un país de ciudadanos en su mayoría ignorantes como lo es Estados Unidos esas proyecciones se toman como válidas, no por algo tenemos a alguien como Donald Trump de presidente el cual está llevando el país a la ruina. ¿Qué se puede esperar de alguien quien hace un par de días bloqueó la publicidad de la guía llevada a cabo por los centros de prevención de enfermedades a nivel nacional en relación a las medidas que las escuelas, los restaurantes, las iglesias y otros establecimientos deben seguir para reabrir de manera segura? Esto por considerarla un obstáculo para volver a echar a andar la economía lo antes posible.

La crisis por la que está pasando Estados Unidos es y será una de las peores del mundo. Mientras el país siga dividido, mientras el presidente se aferre a reabrir la economía a costa de lo que sea, mientras siga obstruyendo la opinión de los expertos, mientras siga aparentando que todo está bien cuando está muy lejos de estarlo, Estados Unidos pasará a la historia como el nuevo país que llevó a cabo un holocausto, no de judíos como en el antiguo Tercer Reich, pero de su propia población.

5 comentarios sobre “Medidas y cuitas de Trump

  1. Ni en la sección de lo cómico-grotesco tendría sitio el artículo, ni siquiera como un mal chiste.
    Difícilmente superable en cerrilismo y sectarismo, de cabo a rabo.

    Me gusta

  2. El reporte y comentarios del artículo podrían parecer exagerados pero la realidad ya superó a la ficción y la tendencia es para peor. En el dilema de salvar la economía o salvar el mayor número posible de vidas humanas el presidente Trump tiene muy clara su posición y es lo que el profesor Anchondo está fundamendo.

    Me gusta

  3. Estrategias contra la peste similares a las del Sr. Trump se están aplicando por muchos gobiernos, en varios continentes, también aquí en Europa. Y de tendencias politicas distintas y hasta opuestas ¿son ellos también ogros comeniños que desprecian la vida de las personas? Los resultados no han sido hasta ahora peores que aquellos en los que se ha enjaulado a la población. Tanto unos como otros merecen al menos el beneficio de la duda; solo con tiempo sabremos que decisiones fueron las más apropiadas.
    Pero cualquier excusa sirve para atacar a quien desafía los dogmas de la beatería progre y su impostada e hipocritísima santurroneria de Bambi, y a su ficticio e infantil mundo de buenos y malos. Buenos ellos, malos los que no comulgan con sus ruedas de molino. Regados por cierto con ingentes millonadas por sus valedores financieros, muy filantrópicos ellos, y muy pero que muy humildes, pobrísimos sí; no les importa nada el dólar, nada nada. Dogmas que difunden a troche y moche gracias a su control casi absoluto de los altavoces mediáticos; al tiempo que presumen de demócratas, de defensores de las libertades y de benefactores de los humildes; eso sí que es un chiste, de muy mal gusto.
    Además, es falsa la disyuntiva entre salvar vidas o rescatar la economía. Resulta que, si la economía se para, el mundo en el que estamos se para y se hunde también: se hunde el transporte, la energia, la investigación, la sanidad, la educación, las actividades de ocio, todo. Y si todo eso se para, no solo viviremos peor sino que viviremos menos y nos moriremos más, y más jóvenes.

    Me gusta

  4. Completamente en desacuerdo con el señor Anchondo. Vivo en los EE.UU desde hace mas de tres décadas. No es cierto que los Estados que han decidido “abrir” la economía hayan incrementado el numero de contagios de una manera significante. El partido republicano “extrema derecha”? Por favor! este articulo es pura basura y desinformación.

    Me gusta

Responder a Eduviges Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: