Las dos orillas

Por: Enrique de Aguinaga.

En Ignacio Camacho, siempre admirable, leo que Julio Anguita (“El carisma de la coherencia”) reconoce en el discurso de Iglesias su vieja historia de las dos orillas. Conociendo los orígenes de Anguita, es inequívoco que la vieja historia de las dos orillas es de José Antonio Primo de Rivera, que la expuso en el llamado “Discurso de la Revolución” (cine Madrid, 17 de noviembre de 1935):

“En la revolución rusa, en la invasión de los bárbaros a que estamos asistiendo, van ya, ocultos y hasta hora negados, los gérmenes de un orden futuro y mejor. Tenemos que salvar esos gérmenes y queremos salvarlos. Esa es la labor verdadera que corresponde a España y a nuestra generación: pasar de esta última orilla de un orden económico social que se derrumba a la orilla fresca y prometedora del orden que se adivina; pero saltar de una orilla a otra por el esfuerzo de nuestra voluntad, de nuestro empuje y de nuestra clarividencia; saltar de una orilla  a otra sin que nos arrastre el torrente de la invasión de los bárbaros”

Publicado en ABC ,“Cartas al Director”, 19 de mayo, 2020

2 comentarios sobre “Las dos orillas

  1. Por qué Julio.

    Pues muy fácil.

    Porque demostró ser una persona honrada y coherente al que nunca pudieron achacarle nada los servicios secretos franquistas ni los opositores políticos, a pesar de lo mucho que lo investigaron.

    Porque cuando entró de Alcalde puso un cartel en la puerta del ayuntamiento de Córdoba, advirtiendo que se abstuvieran amigos y compañeros de partido de ir a pedirle alguna influencia o favor, porque ya tenían de antemano el no por respuesta.

    Por decirle al Obispo de los mercaderes del Templo de la anticristiana Iglesia Católica cordobesa, que el obispo no lo era del alcalde, pero el alcalde sí lo era del Obispo.

    Por no aprovecharse jamás de ningún favor ni para él ni para su familia, y la prueba más evidente es que su hijo marchó de reportero a la guerra de Irak, y volvió a Córdoba en un féretro.

    Y por muchas cosas más que no tengo espacio suficiente aquí para detallarlas.

    Personas así son las que todos necesitamos urgentemente, con independencia de su ideología, creencia, o con quién se acueste.

    Y por eso ha tenido una gran despedida muy emotiva, masiva y plural; sólo profanada por la presencia de la gran traidora, que representa todo lo contrario de Julio.

    ¡Hasta pronto, amigo Julio!

    Rafael Bueno.

    Córdoba.

    Me gusta

  2. Que bien traido lo de las dos orillas en el caso de Julio Anguita, hijo de guardia civil, hoy tan en boga despues de la renuncia del DOA de la benemerita. No comulgando con sus ideas, le hubiese votado como alcade, y mas despues que en aquella presentacion dijese aquello de: “vota a tu politico por lo honrado que sea, no por el partido en que milite”. Anguita representa las dos orillas de este pais, las dos caras como en el cuadro de Goya, esa pareja enterrada en el barro, dandose garrotazos sin poder ir a otro sitio. El representa el pensamiento de izquierdas de un origen de derechas, el cambiar las cosas pero sin que todo valga, el gobernar sin hacerse rico, el poder avanzar sin tener que quemar lo que habia antes. En definitiva, que pena no tener mas Julio Anguita en esta piel de de Toro.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: