Macarena Olona: “No he venido para hacer amigos ni para contentar los grandes intereses del poder”

Sin tener en cuenta el rostro político que cada semana se asoma a la tribuna del Congreso, ¿quién es Macarena Olona? ¿Cómo se definiría?

Como una servidora pública. Si tuviera que definirme muy brevemente esa sería, sin duda, la mejor respuesta por la coherencia que guarda con lo que ha sido mi vida personal y profesional. Yo decidí opositar al cuerpo de Abogacía del Estado porque me apasiona. Y por eso estudié la carrera de Derecho. Tenía y tengo una vocación de servicio público y quería hacer conciliables esas dos pasiones. Aprobé en el año 2009 y, desde ese momento, tuve muy claro que eso era solamente el comienzo del camino, que por mucho esfuerzo que hubiera supuesto sacar la oposición, era sólo el pistoletazo de salida para cumplir mi sueño: servir. Siempre he tenido claro que la camiseta pública tenía que sudarla cada día porque mi sueldo lo pagan los ciudadanos. 

Pero desde hace un año y medio se ha centrado en la política.

Exacto. Con esa misma vocación de servicio público decidí en 2019 cambiar la arena técnica por la arena política. España me dolía demasiado y tuve la suerte de encontrar un proyecto político en el que confío. Estoy convencida de que ese dolor de España, sólo Vox puede curarlo.

¿La política es una vocación o es una etapa?

Es una etapa sin lugar a dudas. Mi vocación es el servicio público. Y mi profesión es la de Abogado del Estado. Es un privilegio formar parte de la familia de Vox, pero tengo claro que es un paréntesis en mi carrera profesional como abogado. En cuanto concluya esta etapa, mi destino será reingresar en la Abogacía. Si tuviese la posibilidad de elegir dentro de ella lo que quiero hacer, te diría que me gustaría integrarme en el departamento penal para asumir la defensa de los funcionarios públicos de manera especializada como la Policía Nacional, la Guardia Civil o los funcionarios de prisiones. No iría a un despacho de abogados ni a un lobby. No he venido para hacer amigos ni para contentar los grandes intereses del poder. 

Ahora se ha convertido en una persona conocida. ¿Qué es lo peor de esa situación?

Los golpes bajos. Ya he recibido varios y tengo el pleno convencimiento de que van a venir más y que van a ser mucho más dolorosos. Por desgracia, las intervenciones en los plenos harán que se rebusque en la basura para violar mi ámbito profesional, laboral y también mi vida privada, de la que no pienso a hablar en ningún medio de comunicación que se dedique a rebuscar en mi basura. 

¿Repercute eso en su vida privada?

Absolutamente, pero el día que yo decida hablar de mi vida privada lo haré porque yo quiero. Lo haré cuando considere que es de interés para el ejercicio de la profesión política que ahora estoy desempeñando. O para desmontar el discurso de la izquierda totalitaria que, a colación de la intervención que tuve la semana pasada en el pleno sobre la violencia de género, está machacándome personalmente. Hace unos días, por ejemplo, tuve que salir al paso de una acusaciones de alguien que se supone profesional de la comunicación, Carmen Chaparro. Tuve que explicar que hablo  desde el profundo conocimiento, porque, precisamente, como Abogado del Estado, he tenido el honor de honrar a las mujeres asesinadas a manos de sus parejas porque así lo dicta la ley. He conocido situaciones muy duras y he tenido que vivirlas. Desde esa profunda experiencia, no quise mezclar asuntos técnicos en mi discurso del otro día porque lo que he trasladado es la voz del sentido común, la voz que escucharíamos tomando un café en un bar. Y hay experiencias también muy duras, como las de hombres que han tenido que sufrir las derivas y efectos colaterales que produce esta legislación que rompe la igualdad entre los españoles. Por eso no quise ponerme en el plano técnico de mi experiencia como abogado. Pero no voy a permitir que un periodismo sin ningún tipo de ética entre en mi ámbito familiar y personal para juzgarme. Mi vida privada no tiene ningún tipo de relación con mi vida pública o política, que es lo que hay que juzgar.

¿Qué le diría a las feministas que le critican por ser mujer y pertenecer a un partido que, en opinión de ellas, es machista, totalitario, fascista…?

Lo que les digo directamente es que no soy menos mujer que ellas. Tienen una tendencia, que ha sido totalmente aceptada hasta la fecha, a mirar con una superioridad moral. En este caso, además, pretenden establecer una diferencia entre mujeres de primera y mujeres de segunda. Y el feminismo, ese feminismo que no es feminismo, sino hembrismo, es un odio profundo. Y ya no sólo hacia el varón, también hacia las mujeres que no sienten, que no piensan como ellas, que no consideran que haya que criminalizar al hombre para sentirse más mujeres, que no sienten que haya que acobardar ni arrodillar al varón. Afortunadamente, también hay muchas mujeres en España que, con independencia de su voto, no necesitan, para sentirse firmes y fuertes, acobardar al hombre. No se sienten humilladas ni débiles porque reciban un piropo bonito. Sienten que el hombre es un ser humano al que miran de igual a igual y que no tienen que estar ni por encima ni por debajo, pero, por supuesto, lo que no sienten es que sean un colectivo débil al que haya que victimizar y salir al paso de esa victimización, protegiendo especialmente lo que tanto se ha criticado: sexo débil. Yo considero, y así se lo dije a la ministra de igualdad, Irene Montero, que el feminismo y el hembrismo que ella representa no es coherente. Lo que hacen es demostrar que están muy perdidas como mujeres. Estamos viendo, en esa batalla ideológica que ahora se ha abierto dentro de la izquierda, que están poniendo en duda qué se tiene que entender por hombre. Mientras, en Podemos, la doctrina que entienden es que ser hombre o ser mujer es una cuestión de libre elección. Por eso, en esas leyes LGTBI, que se han impuesto en las comunidades autónomas, lo que promueven es que haya servicios, baños, para niños, para niñas y para los intermedios. Ahora, el Partido Socialista acaba de aprobar un nuevo argumentario para separarse de esa tesis que defiende el feminismo de Podemos, argumentando que el hombre es hombre por razón de hecho biológico. Por eso no les sería aplicable, a diferencia de lo que sostiene Podemos, la Ley de Violencia de Género a un hombre por hecho biológico, que sin embargo se siente mujer, y que comete un acto de violencia o maltrato sobre su pareja. Un guirigay ideológico que demuestra que están completamente perdidos. ¿Si no se ponen de acuerdo en lo que es un hombre, cómo van a legislar o regular la igualdad? Para mí, un hombre es la imagen que vimos cuando el presidente Abascal retiró y colocó mi silla para ayudarme, puesto que yo tenía una barriga de ocho meses y hasta respirar me costaba la vida. Eso es un hombre. Y no me siento ni menos mujer ni insegura por ver ese gesto de persona y de ser humano. En contraposición, recuerdo que, en el Congreso, Irene Montero, embarazada de gemelos, tenía que hacer auténticos malabarismos para alcanzar su escaño, mientras el señor Pablo Iglesias se quedó tan pancho sentado en el suyo. ¿Ese es el modelo de hombre que quieren? 

LGTBI y la campaña de Correos. ¿Cree que, en plena crisis sanitaria, se ha intentado con el gesto de los buzones, desviar la atención y asegurar los votos de un sector de la población?

Completamente. Sin lugar a dudas. Para empezar, me parece una indecencia la actitud de los medios de comunicación y de los responsables políticos que están defendiendo la campaña que se ha promovido por parte de Correos diciendo que tan sólo se han gastado doce mil euros. Me parece una indecencia en un momento en que miles de españoles siguen sin cobrar la prestación por ERTE y no han ingresado un euro desde el catorce de marzo. Qué poco respeto por el dinero público. Pero teniendo en cuenta que la vicepresidenta afirmó hace unos días que el dinero público no es de nadie… ¿Qué sentido tienen de lo público? ¿Dónde quedan los contribuyentes? 

Ese mismo sector acusa a Vox de considerar a los homosexuales como personas enfermas.

A quienes nos acusan de considerar que las personas homosexuales son enfermos, les diría que es una absoluta indecencia que se pueda hacer esa manifestación. Cuando nosotros criticamos el colectivo LGTBI, no es porque ataquemos a las personas homesexuales, es porque consideramos que es un colectivo profundamente politizado, como se está evidenciando, por la izquierda. Tengo testimonios de personas homesexuales que votan a la derecha y lo que denuncian es ese supremacismo del que hablaba anteriormente. Les hacen sentirse homosexuales de segunda por ser votantes de derecha. Es un sectarismo que lo hemos visto como exponente con Jorge Javier Vázquez, que se ha atrevido a decir que su programa es “de rojos y maricones” y ha hecho una apología del discurso del odio contra cuatro millones de españoles que han votado a Vox. 

¿Cómo le ha afectado esta crisis sanitaria? 

Yo sufrí personalmente el coronavirus y para mí, sin duda, la experiencia fue traumática porque estaba amamantando a mi bebé, que tenía tres meses, y tuve que dejar de hacerlo para aislarme en una habitación durante todo el periodo de cuarentena hasta que di el resultado negativo. A nivel personal, eso fue lo más doloroso. Pero es una cosa mínima en comparación al dolor que han experimentado las familias que han perdido a sus seres queridos. No es nada en comparación con los 45.000 muertos no contabilizados que se han escondido debajo de la sábana gracias a la subvención del gobierno a los medios de comunicación. 

¿Qué cabe hacer ahora?

Tenemos una crisis institucional abismal porque este gobierno socialcomunista está demostrando que no tiene ningún tipo de escrúpulo a la hora de asaltar las instituciones del Estado, a la hora de poner todo el aparato a disposición de su proyecto de poder. Lo evidenció el presidente Sánchez desde el momento en que asaltó la Moncloa a lomos de la mentira. Es, como nosotros decimos, un gobierno ilegítimo. Engañó a su electorado. Cómo vamos a pedir un pacto del Estado si el presidente de España tiene un acuerdo con quienes tienen por ley el odiar a la nación española y lo que quieren es tener una oportunidad de destruir la misma. A los votantes de todo signo político les lanzo es un mensaje de ruego. Hay que aguantar y resistir. Fuerza y honor. Llegará el momento, si resistimos, en que tendremos una oportunidad de trasladar nuestra confianza a las urnas. No hablamos de golpe de Estado. Ese ha sido el enésimo bulo que se ha lanzado desde el Gobierno a través de su vicepresidente, que viene con las proclamas importadas de los gobiernos comunistas. Eso ya lo hemos visto con Chávez y Castro. Nuestro golpe de estado es el de ir a la urnas con la confianza de los españoles, y lo que podemos prometerles es que no estamos mirando el voto con cada una de las acciones que proponemos desde Vox. No sabemos si todo lo que estamos haciendo nos va a proporcionar un mayor o menor rédito, pero lo que sé es que somos el grupo político que mayor número de iniciativas ha registrado desde que se declara el Estado de Alarma. Y lo que podemos asegurar es que somos coherentes y luchamos por los ciudadanos y no por nuestro interés personal. Vivimos ahora momento más crítico que ha tenido nuestra nación desde los años de la Transición. Y ahora no tenemos, como entonces hombres de estado, sino odiadores de España y políticos sin escrúpulos que son quienes están dirigiendo el Gobierno. 

4 comentarios sobre “Macarena Olona: “No he venido para hacer amigos ni para contentar los grandes intereses del poder”

Responder a Miguel Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: