La educación sentimental de Fernando Sánchez Dragó a través del cine

Por: Javier Redondo Jordán. // Como tantos otros niños nacidos en la primera mitad del siglo XX, el cine conformó el imaginario sentimental de Fernando Sánchez Dragó. Él mismo lo cuenta en sus memorias, especialmente en Esos días azules: memorias de un niño raro (Planeta, 2011) y, ahora, en el reciente Galgo corredor. Los años guerreros (de 1953 a 1964).

Si eres un hipócrita, no te pongas a escribir memorias…

Esa frase figura en una de las páginas ‒a saber cuál… Tiene nada menos que seiscientas treinta y ocho incluyendo el índice onomástico‒ del libro que hoy mismo, día 7 de julio, llega a las librerías reales y virtuales.

Galgo corredor. Los años guerreros, (1953-1964) de Fernando Sánchez Dragó

Por: Ángel Vivas. // Sánchez Dragó nos ofrece el impagable testimonio de primera mano de quien vivió todo aquello desde dentro con esperanza y con convencimiento. Y lo hace –quien le conozca no esperaría otra cosa‒ sin maniqueísmos, sin caer en una historieta de buenos y malos.

Dragó, el hombre que amaba a las mujeres

Por: Sergio Berrocal. // Fernando Sánchez Dragó, 83 años o por ahí, ordeña de nuevo la memoria para otro libro en el que contará cosas de su vida, de su carrera como autor, de enamorado sin remedio y de hombre que se pasea por la vida con una sonrisa y un verbo que dejan sin voz a las saeteras de la Semana Santa.

‘Galgo corredor’: el retrato de un país, de una época y de la peripecia vital del autor

Por: La Retaguardia. // El libro tiene amor, locuras, libertad, política y sexo. De no ser así no sería éste digno libro del autor. En esos años se casó, tuvo su primer hijo, se fugó a Italia con el segundo gran amor de su vida y lo perdió en la brava refriega de un tercer y apasionado romance que tendría larga andadura.