Libre te quiero

Detesto que mis estados de ánimo, mis reacciones, mis comentarios o mis mensajes den lugar a disquisiciones de hermenéutica con intervención de propios y extraños. En la intimidad y con mi círculo más cercano cuento cosas sólo para que ellos las sepan, no para que las consideren como una especie de moción presentada a las Naciones Unidas y pendientes de voto.

Se canta lo que se pierde

Han pasado ya 73 días desde que comenzó mi encierro. Hace unos días caí en la cuenta de que había tenido que transcurrir más de siete semanas para que yo reparase en que, además de la libertad que nos han robado, había extraviado muchas más cosas. Había perdido, por ejemplo, las compañías, los encuentros fortuitos.Sigue leyendo “Se canta lo que se pierde”